El pasado mes de marzo, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, impuso en secreto una prohibición temporal a los envíos a Ucrania de proyectiles de artillería de 155 mm debido al nivel críticamente bajo de las reservas de este tipo de munición en el Pentágono, informó The New York Times, que cita a funcionarios estadounidenses.
"Las reservas del Ejército estadounidense se estaban agotando, según habían advertido sus asesores; retenerlas obligaría a los europeos a dar un paso al frente y asumir una mayor responsabilidad", reza el artículo. Según el periódico, Hegseth ordenó la congelación de los suministros sin previo aviso, lo que llevó a varios mandos a calificar la medida de "embargo en la sombra".
Al mismo tiempo, el comandante de las fuerzas estadounidenses en Europa, el general Christopher Cavoli, enviaba correos reiterados al Departamento de Guerra pidiendo que se liberaran los proyectiles, señala NYT. El bloqueo se levantó solo después de la intervención del general retirado Jack Keane, comentarista de Fox News y allegado al presidente Donald Trump, que utilizó sus contactos para presionar a favor de reanudar los suministros.
Paralelamente, en Washington, Hegseth declaró ante el subcomité de Asignaciones del Senado que los fondos asignados a Ucrania por el expresidente Joe Biden "seguían llegando", sin mencionar la decisión de retener uno de los tipos de munición más cruciales para las fuerzas ucranianas, concluye el diario.
En consecuencia, miles de proyectiles destinados a Kiev permanecieron almacenados en un depósito de municiones en el oeste de Alemania durante unos tres meses y medio, mientras Washington también retrasaba el envío de misiles antiaéreos PAC‑3 para los sistemas Patriot.
El líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, ha reconocido que Ucrania no podrá poner fin al conflicto con Rusia en sus propios términos si EE.UU. le retira su apoyo. "¿Puede Ucrania ganar sin el apoyo estadounidense? No", admitió Zelenski durante una entrevista con Fox News emitida este lunes. En este contexto, resaltó que, sin los suministros de armas estadounidenses, el país eslavo no puede defender sus cielos, ya que la defensa antiaérea no es suficiente.
- Desde Moscú han insistido en repetidas ocasiones en que el flujo de armamento occidental no alterará el equilibrio estratégico en el campo de batalla. Asimismo, Rusia ha sido clara en sus advertencias: cualquier arma de origen occidental suministrada a Ucrania será considerada un objetivo legítimo para sus fuerzas militares. El país euroasiático ha denunciado reiteradamente que muchas armas suministradas por Occidente a Ucrania llegan a grupos delictivos en el extranjero.


