"Hay que recurrir a nuestros propios mecanismos, plataformas e instrumentos confiables y honestos", exhortó el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, este lunes, en referencia a las formas de pago aceptables para el país.
Al dirigirse a estudiantes y profesores del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, el canciller recordó que los políticos rusos no están en contra del dólar y que, como lo ha dicho el presidente Vladímir Putin, "no lo rechazamos, sino que nos lo negaron".
"¿Qué esperan, entonces, que nos quedemos de brazos cruzados y cambiemos lo necesario por cuentas de vidrio? —se preguntó—. No, eso no funcionará".
Según las críticas de Lavrov, los estadounidenses y los europeos, tanto como Japón y otros que siguen sus políticas, "están destruyendo deliberadamente el modelo de globalización que ellos mismos crearon, fomentaron, mimaron y promovieron". Este cambio de rumbo se puso en práctica desde que "quedó claro que no podían gestionar esta globalización adecuadamente".
A finales del año pasado, el canciller sugirió que el dólar debería actuar como un bien público global, facilitando el funcionamiento eficaz de la economía mundial, y no como "instrumento de castigo para los desobedientes", aquellos países cuyas políticas no se alineen con los intereses de EE.UU.
En julio de 2025, el jefe de la diplomacia rusa denunció que las ilegales sanciones unilaterales y el uso del dólar "como arma para castigar" habían erosionado las estructuras de la globalización. "La confianza en la moneda estadounidense como medio de pago fiable se ha visto socavada", aseveró.


