El Banco Central de los Países Bajos (DNB) anunció este miércoles que trasladó 86 toneladas de oro desde Estados Unidos y Canadá hacia Londres entre marzo y agosto de 2026. En un comunicado oficial, la institución justificó la operación como parte de un fortalecimiento de su preparación ante crisis, en un contexto de "creciente malestar geopolítico".
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Según detalló el DNB en su comunicado, el oro depositado en el Banco de Inglaterra cumple con los estándares internacionales de comercio moderno y es considerado el de mayor facilidad para negociar en el mundo, lo que lo haría más disponible para la entidad neerlandesa en una situación de emergencia.
El traslado implicó la venta de aproximadamente 59 toneladas de oro en Nueva York y la posterior compra de ese metal en Londres, con el fin de que cumpla con los requisitos del mercado internacional. Además, más de 27 toneladas fueron movidas físicamente desde Estados Unidos y Canadá hasta la localidad neerlandesa de Zeist, Centro de Efectivo del DNB, mientras que una cantidad similar de oro con estándares mundiales fue enviada desde Zeist a Londres, evitando así la necesidad de refundir las barras.
Según explicó el gobernador del DNB, Olaf Sleijpen, "con esta reubicación, hemos mejorado la comerciabilidad de nuestras reservas de oro. Esperamos que nunca necesitemos usarlas, pero debemos reforzar nuestra resiliencia y preparación". La institución precisó que, tras la operación, la distribución geográfica de sus reservas quedó más equilibrada, con Estados Unidos y Canadá albergando cada uno el 18,5 % del total. El banco central neerlandés posee 612,4 toneladas de oro, valoradas en 72.200 millones de euros (unos 84.000 millones de dólares) al cierre de 2025, como parte de sus reservas oficiales.
Una tendencia global
Este movimiento se suma a otras acciones similares emprendidas por bancos centrales en años recientes. El Banco de Francia vendió sus últimas 129 toneladas depositadas en la Reserva Federal de Nueva York entre julio de 2025 y enero de 2026, y con lo recaudado compró oro en Europa.
En 2017, durante la primera Administración del presidente Donald Trump, el Bundesbank alemán completó el retorno a Fráncfort de 300 toneladas que guardaba en Nueva York; durante el segundo mandato de Trump, varios economistas alemanes pidieron retirar el oro restante de Estados Unidos.
Asimismo, en 2011 Venezuela repatrió unas 160 toneladas bajo el mandato de Hugo Chávez, aunque actualmente el Banco de Inglaterra retiene aún 31 toneladas de ese país. Los esfuerzos del ahora presidente secuestrado Nicolás Maduro, a quien EE.UU. mantiene privado de libertad desde que lo extrajo de Caracas en una mortífera invasión y bombardeo militar, por repatriar ese oro fueron bloqueados por el Reino Unido, que no lo reconocía en el momento del fallo como gobernante legítimo.


