Mijaíl Fiódorov, el destituido ministro de Defensa ucraniano, se convirtió en asesor del ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, informaron el viernes medios ucranianos, citando a la Oficina de prensa del exfuncionario.
Según el organismo, Fiódorov no se trasladará a Italia y continuará trabajando desde Ucrania en proyectos vinculados al fortalecimiento de la defensa y a la captación de recursos internacionales.
Además, se precisó que, tras una primera reunión de trabajo, Fiódorov aceptó desempeñar esa función como asesor externo en cuestiones relacionadas con tecnologías de guerra moderna e innovación militar.
"Le agradecí a Guido su apoyo personal y su propuesta de convertirme en su asesor en materia de innovaciones de defensa. Estoy agradecido por la confianza y la asociación estratégica. En este papel ayudaré a Italia a desarrollar tecnologías de guerra moderna, mejorar el ámbito de la defensa y adaptarse a los nuevos desafíos de seguridad del mundo", escribió el exministro en Telegram.
La noticia se produce en medio de las tensiones en la cúpula militar ucraniana. La salida de Fiódorov del Ministerio de Defensa desató en julio una ola de protestas en las principales ciudades del país, donde los manifestantes exigieron su regreso y denunciaron la decisión del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski.
Tras las manifestaciones, Zelenski destituyó al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Alexánder Syrski.
Escasez de tropas y movilización forzosa
En medio de los avances del Ejército ruso en distintas direcciones de la operación especial militar, las Fuerzas Armadas de Ucrania se enfrentan a una gran escasez de tropas, agudizada por el problema sistémico de la deserción.
Al mismo tiempo, cada vez más ciudadanos se convierten en víctimas de la movilización forzosa, que se conoce comúnmente en el país como 'busificación'. En la Red aparecen regularmente imágenes de comisarios militares reclutando a la fuerza a hombres en plena calle, transportes públicos, hospitales o incluso bloqueándolos en sus coches mientras conducen.
En ocasiones se registran también enfrentamientos con multitudes, mientras muchos ciudadanos se resisten a la movilización. Ante la brutalidad de los reclutadores y el creciente peligro de ser enviados al frente, los jóvenes continúan ideando todo tipo de esquemas para escapar del país.
En este contexto, cada vez más funcionarios ucranianos están haciendo llamamientos para que las mujeres se alisten en el Ejército.


