Fabricantes chinos están acelerando el desarrollo de interceptores antidrones baratos impresos en 3D ante el aumento de la demanda provocada por los conflictos recientes, informa Financial Times.
A diferencia de los sistemas tradicionales basados en interferencias de señal o radio, estos interceptores destruyen los drones mediante impacto directo. Los fabricantes aseguran que los avances en inteligencia artificial han mejorado su precisión durante el último año. Sus precios oscilan entre 10.000 y 20.000 yuanes (entre 1.500 y 2.900 dólares) por unidad.
La mayoría de los interceptores presentados en la feria de drones de Shenzhen son pequeños cohetes fabricados mediante impresión 3D, con cuatro alas equipadas con motores eléctricos. En la parte delantera incorporan cámaras y módulos de guiado. Muchas empresas chinas han podido entrar rápidamente en este segmento porque varios de sus componentes son similares a los utilizados en los drones convencionales.
China gana terreno en un mercado en expansión
El auge del sector se apoya en el dominio de China en la industria de los drones. Drone Industry Insights, fabricante chino de drones, señala que concentra entre el 70 % y el 80 % del mercado mundial de estos aparatos destinados a usos no militares ni gubernamentales. Además, instituciones chinas presentaron el año pasado más del doble de solicitudes de patentes antidrones que Estados Unidos.
Aun así, los fabricantes reconocen limitaciones: estiman una precisión de entre el 50 % y el 100 %, y algunos sistemas de guiado automático todavía están en desarrollo.


