Estados Unidos y Ucrania no cerrarán antes del invierno un posible acuerdo sobre una licencia que permitiría a Kiev producir misiles para los sistemas de defensa aérea Patriot en territorio ucraniano, declaró el representante permanente de EE.UU. ante la OTAN, Matthew Whitaker, en una reciente entrevista.
En este contexto, Whitaker comentó las declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien afirmó dudar de que permita a Ucrania fabricar misiles Patriot. "Ante todo hay que recordar que la defensa aérea es una situación multidimensional y de múltiples niveles. Obviamente, él se refiere a los misiles Patriot III, cuya exportación está muy controlada, y no permitimos que nadie, salvo el fabricante estadounidense, los produzca en Estados Unidos", dijo.
"Pero existen oportunidades de coproducción que podemos llevar a cabo con los ucranianos y con los europeos, para ampliar la base industrial y apoyar la defensa de Ucrania y de Europa. Así que estamos trabajando en algunos de esos acuerdos", agregó Whitaker, haciendo hincapié en que un pacto de producción a largo plazo con el régimen de Kiev "no se materializará para este invierno". "Seguiremos trabajando en ello, pero atenderemos primero lo prioritario", concluyó.
"No creo que eso vaya a pasar nunca"
La semana pasada, Donald Trump advirtió que el país norteamericano debe tener cuidado al transferir a terceros la tecnología de producción de armas avanzadas por intereses de defensa.
Según el mandatario, EE.UU. actualmente construye muchas plantas para producir misiles de crucero Tomahawk y los antiaéreos Patriot, y "es difícil ceder ese tipo de tecnología". Al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, "le gustaría tener unos Patriot y unos Tomahawk, que son letales: uno ofensivo y otro defensivo", añadió.
"No creo que eso vaya a pasar nunca. Si les proporcionas esa tecnología, algún día podrían volverse contra ti", agregó. Trump comparó la producción de misiles con los chips de la empresa estadounidense Nvidia. La compañía fabrica chips imposibles de copiar, y lo mismo sucede con los misiles estadounidenses: la complejidad de su construcción impide clonar el armamento del país norteamericano.
La misma jornada, Trump declaró que aún no ha decidido si permitirá que Kiev produzca misiles antiaéreos Patriot. "Lo estamos estudiando", aseveró. El inquilino de la Casa Blanca explicó al Financial Times que su atención estaba centrada en poner fin al conflicto ucraniano: "En pocas palabras, queremos que termine". "No busco misiles. Buscamos la paz", enfatizó.
- Desde Moscú han insistido en repetidas ocasiones en que el flujo de armamento occidental no alterará el equilibrio estratégico en el campo de batalla. Asimismo, Rusia ha sido clara en sus advertencias: cualquier arma de origen occidental suministrada a Ucrania será considerada un objetivo legítimo para sus fuerzas militares.


