La Comisión Europea (CE) está considerando fusionar varias unidades en un único Departamento de Relaciones Exteriores, informa Politico, citando tres funcionarios anónimos de la UE.
Se trata de la última señal del impulso de la presidenta del órgano ejecutivo, Ursula von der Leyen, por reforzar su control sobre el aparato de política exterior del bloque, lo que ha generado fricciones en el servicio diplomático encabezado por Kaja Kallas.
La propuesta es una de las varias opciones que se están analizando mientras la comisión reevalúa su gestión de las relaciones exteriores del bloque comunitario. Las fuentes explicaron que el departamento podría incluir, total o parcialmente, elementos de la Dirección General de Comercio y Seguridad Económica y la Dirección General para Oriente Medio, Norte de África y el Golfo.
Al ser consultado sobre los planes, un portavoz del organismo indicó al medio que "esta revisión es un importante ejercicio interno para la institución". "Se trata de fortalecer la organización, hacerla más ágil y prepararla mejor para atender a los ciudadanos europeos en un mundo en constante cambio", agregó.
Falta de coordinación y lucha por la primacía
En junio, Financial Times ya informó que París, Berlín y otras capitales están sopesando opciones que incluyen retirar los poderes a la jefa de la diplomacia europea y a su Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), con un presupuesto de 1.000 millones de euros anuales, y devolverlos a la CE y a los Estados miembro, apuntaron cinco altos funcionarios informados sobre las conversaciones.
Varios países argumentaron en privado que existe demasiada superposición y falta de coordinación entre el SEAE, los ministerios de Asuntos Exteriores nacionales y las direcciones generales de Relaciones Exteriores de la Comisión y el Consejo Europeo, detallaron los interlocutores.
Según las fuentes, esas preocupaciones se han visto exacerbadas por el hecho de que Kallas parece expresar su propia opinión sobre temas como las relaciones entre la UE y China, y por hacer propuestas que aún no habían sido aprobadas por las capitales europeas.
Al mismo tiempo, el SEAE y la CE están inmersos en una lucha por la primacía en materia de política exterior y seguridad, agregaron.



