La generación Z consume más dulces que cualquier otra en Estados Unidos, según una investigación encargada por la empresa de confitería Morinaga y realizada por Talker Research, firma especializada en estudios de mercado.
El 86 % de los integrantes de la generación Z siente la necesidad de consumir dulces, seguidos por los 'millennials', de los cuales el 81 % reconoce tener esos antojos. En conjunto, el 81 % de todos los encuestados se considera aficionado a los productos azucarados.
El 72 % de los jóvenes de la generación Z afirma desear entre uno y seis dulces al día, el porcentaje más alto en comparación con la generación de los 'baby boomers', donde solo el 57 % manifiesta lo mismo.
Cuándo, con quién y dónde
Las distintas generaciones prefieren tomar un refrigerio dulce en momentos diferentes. El 35 % de los miléniales tiene su primer antojo antes del mediodía, mientras que el 22 % de los 'baby boomers' lo prefiere por la tarde.
Por otra parte, el 34 % de la generación X (nacidos entre 1965 y 1980) prefiere compartir los dulces con su pareja; el 36 % de los 'millennials' lo hace con niños; y el 43 % de la generación Z lo disfruta con amigos.

Sobre la compatibilidad en torno al gusto por los dulces en el matrimonio, el 58 % de los encuestados afirma que se casaría o saldría con alguien a quien no le gusten los dulces, mientras que el 31 % dice que lo consideraría.
Al ver los estantes de dulces en las tiendas, cerca de la mitad de los miléniales (45 %) es muy propenso a elegir un pequeño capricho para sí mismo cuando va de compras.
En términos generales, el 44 % de los participantes asegura sentirse feliz al consumir dulces, y dos de cada cinco integrantes de la generación Z experimentan sensaciones de confort y nostalgia.


