Hacer un esfuerzo extra a veces tiene recompensa. Que se lo digan a Dan Simpson, de 68 años, quien trabaja como repartidor para Domino's Pizza en la ciudad de Boise (Idaho, EE.UU.) y decidió ir más allá de su deber al descubrir el pasado viernes que en la pizzería no quedaba una Coca-Cola Light de dos litros para uno de sus pedidos. Tras no lograr contactar con el cliente para ofrecerle cambiar la bebida, el repartidor optó por acudir a una tienda cercana y comprar el refresco con su propio dinero, relata Idaho Statesman.
Al entregar el pedido, Simpson se disculpó por la demora y explicó lo ocurrido. El empeño del repartidor en una noche tan concurrida impactó al cliente, Brian Wilson, quien decidió posteriormente corresponder el gesto.
🚨 ¡HISTORIA QUE RESTAURA LA FE EN LA HUMANIDAD! Un repartidor de Domino’s de 68 años en Boise, Idaho, se robó el corazón de todos.Dan Simpson se dio cuenta de que no había Diet Coke en la tienda, así que paró en una tienda, compró las sodas con su propio dinero y se las… pic.twitter.com/MKFLdzQyDX
— Entre Lineas ✒️ 📘 (@EntreLineaHQ) April 6, 2026
Según explicó Wilson, tanto el cómo su esposa tienen una discapacidad visual, lo que les dificulta realizar compras rápidas, por lo que la acción del repartidor marcó "una gran diferencia".
Conmovido además por la historia personal de Simpson, quien llevaba 14 años como repartidor y estaba a punto de jubilarse de su empleo principal como analista de semillas para el Departamento de Agricultura, Wilson impulsó una campaña en la plataforma GoFundMe para agradecerle su esfuerzo.
La iniciativa superó todas las expectativas: hasta el momento logró recaudar más de 104.000 dólares, transformando una simple entrega en un reconocimiento colectivo por parte de miles de personas.

