El consorcio de defensa ruso Kaláshnikov ha desarrollado la primera munición guiada táctica del país con un alcance mayor a 100 km donde se consideró todos los requisitos planteados por una guerra moderna, informó la empresa en un comunicado.
Se trata del dron suicida táctico KUB-10ME, que además de su alcance ostenta un sistema de guiado optoelectrónico que permite el ataque a objetivos móviles y una mayor protección contra medios de la guerra electrónica y los sistemas de defensa aérea. Además, está equipado con un sistema de fotografía y grabación de video que registra datos desde el vuelo.
El nuevo proyectil inteligente está diseñado para ataques de alta precisión a vehículos militares enemigos sin blindaje o con blindaje ligero, así como a vehículos blindados de transporte de personal y otros vehículos de combate como puestos de mando de unidades, instalaciones de defensa aérea, de guerra electrónica y bases de lanzamiento aéreo.
El KUB-10ME es capaz de volar a altitudes de 80 a 1.800 metros y a una velocidad de crucero de 120 km/h.
El clima tampoco es un obstáculo para la munición, ya que puede operar en misiones tanto diurnas como nocturnas, en condiciones meteorológicas normales y adversas, con ráfagas de viento de hasta 10 m/s y temperaturas de entre -30 °C y +40 °C.


