El Consejo de la Unión Europea (UE) aprobó este viernes, con 21 votos a favor, cinco en contra y una abstención, el acuerdo de libre comercio con el Mercado Común del Sur (Mercosur) que ambos bloques comenzaron a negociar hace 25 años.
El avance en este pacto comercial es provisional, ya que todavía falta la aprobación definitiva del Parlamento Europeo, en donde Francia encabezará a los países que promoverán que sea rechazado.
De hecho, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, sorprendió el jueves al anticipar el voto en contra de este país con un duro mensaje de oposición al acuerdo con el Mercosur que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
"Francia apoya el comercio internacional pero el acuerdo UE-Mercosur es un acuerdo de otra época, negociado durante demasiado tiempo sobre una base demasiado antigua (mandato de 1999)", explicó.
A este rechazo se sumaron Hungría, Polonia, Austria e Irlanda, en tanto que Italia, que tenía reservas, finalmente votó a favor. Bélgica, por su parte, se abstuvo. La negociación también es resistida por los productores agropecuarios europeos que realizaron protestas durante los últimos días para denunciar que quedarán en una situación de desventaja frente a los sudamericanos.
Para paliar los reclamos, la Comisión Europea propuso adelantar y aumentar de 150.000 a 195.000 millones de euros los pagos de la Política Agraria Común y suspender de manera temporal los aranceles a abonos y fertilizantes, con el fin de abaratarlos. El año pasado ya había impuesto salvaguardas para compensar a los productores en caso de que el acuerdo les impacte de manera negativa, pero ninguna de estas medidas los ha convencido.
'Guerra arancelaria'
Uno de los argumentos mas repetidos por los países que votaron a favor fue que ambos bloques formarán la zona de libre comercio más grande del mundo con más de 720 millones de potenciales consumidores; y que las exportaciones europeas hacia el Mercosur podrían aumentar en miles de millones de euros y generar cientos de miles de puestos de trabajo.
El acuerdo también tiene un costado político, pues implicaría sumar fuerza de dos regiones estratégicas en medio de la 'guerra arancelaría' lanzada el año pasado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien amenaza de manera constante con sanciones comerciales a los países que no se alineen con sus intereses.
Se prevé que la presidenta de la UE, Ursula von der Leyen, viajará el lunes a Paraguay para firmar el acuerdo con los países del Mercosur, aunque solo podrá entrar en vigor si es aprobado por el Parlamento Europeo en las próximas semanas.

